lunes, 16 de enero de 2017

Canciones de amor, de pastores y de ganado, compuestas en quechua huanca 
(sierra central del Perú)




Para mí, una gema. De la agotada edición Canciones de ganado y pastores, recogidas por Sergio Quijada Jara, con prólogo de nada menos que de Paul Rivet (Lima: Talleres Gráficos P.L. Villanueva, 1957; 336 pp.). ("Revisión" de RSB)






Chayraqmi chayamuchkayki

Chayraqmi, chayraqmi chayamuchkayki,
chayraqmi, chayraqmi maskamuchkayki,
sachapa rurun
mikusqaymanta,
quewapa sullan
upyasqaymanta.

II

Wasi punkuykita pasptiymi
isqcay wequllay wichin;
ama wawallay chayta pallankichu,
ñoqa hinam waqaq kawaq
orqon, orqon, llamkaspayki.


Recién vengo a buscarte

Recién acabo de llegar,
recién vengo a buscarte
después de haber comido
el fruto de los árboles,
después de haber bebido
el rocío de las yerbas.

II

Al pasar por la puerta de tu casa
dos gotas lágrimas mías han caído;
no recojas esas lágrimas, hijo mío;
como yo llorarías
trabajando de cerro en cerro.





Kunan tuta

Kunan tuta purisqaypim
llikllitayta wischurusqani,
kunan tuta paseasqaypim
anilluyta wischurusqani.
Piraq mairaq tarikurqa,
siempre punim yanay kanqa,
casadupas, solterupas.

II

Casado tarispaqa
bolsillumpich uywakuchkan;
solterulla tarispaqa
sonqompich uywakuchkan.
Chayllay tariq runallaqa
siempre punim yanay kanqa,
casadupas, solterupas.


Esta noche

Por caminar esta noche
mi mantita perdí,
por pasearme esta noche
mi anillo extravié.
¿Quién lo habrá encontrado,
qué hombre lo tendrá?
¿Será casado o soltero?

II

Si es casado el que lo halló,
lo tendrá en su bolsillo;
si es un soltero,
lo guardará en su corazón.
Pero quienquiera que lo tenga,
tendrá que ser mi amado,
sea casado o soltero.




Siksi runacha

Siksi runacha,
llamero runacha.
Calaminacham wasiy, nirqanki;
teja wasicham wasiy, nirqanki.

II

Cuando manataq calaminachu,
cuando manataq teja wasichu,
ranra, ranrataq wasillaykiqa,
salla sallataq wasillaykiqa.

III

Kuyakuq pasñatam
maskamuchkani,
umpa rosapa chawpichallampi,
clavelinapa chawpichallampi.


Llamero

Pobre paria,
pobre llamero.
Mi casa es de calamina, has dicho;
mi casa es de teja, has dicho.

II

Cuando no era de calamina,
cuando no era de teja,
cueva de piedras era tu casa,
de piedras menudas había sido.

III

A una muchacha amorosa
estoy buscando,
en el centro de un botón de rosa,
en el tuétano de un clavel.





Pusakamurqani

Surcubambinatam pusakamurqani,
huachocolpinatam pusakamurqani
llama tambuchapi tambuykachinaypaq,
llama tambuchapi tambuykachinaypaq.

II

Chaipi kunanqa waqachillawachkan,
chaymi kunanqa llakichillawachkan,
hukpa brazuchanman pawachakuyluspa,
hukpa maquichanman pasachakuykuspa.

III

Hina pasachun,
hina ripuchun,
ancha llumpaytam waqaykullanqa,
ancha llumpaytam llakikullanqa.



Yo la traje

Me traje a una surcubambinita,
a una huachocolpinita me traje
para que en el tambo de llamas descanse,
para que en la estancia de llamas se aloje.

II

Ahora me hace llorar,
ahora me hace sufrir
por haberse ido a otros brazos,
por haberse pasado a otras manos.

III

Así que se vaya,
así que se ausente,
después llorará sin remedio,
después sufrirá sin consuelo.







Kuna tuta pasyamusaq

Kuna tuta pasyamusaq,
kuna tuta purimusaq;
achkan, achkan pasyamusaq;
tantum, tantum purimusaq.

II

Tinyachaywan, cornetaywan,
aqachaywan, tragochaywan,
upyakuspa, tomakuspa,
kay waqaq sonqoyta takichikunaypaq,
kay llaquiq sonqoyta kusichikynaypaq.

III

Tragochawan, aqachawan
sonqochayta yuyarichinaypaq
qayna wata pasyasqayta,
qayna wata purisqayta.



Esta noche salgo a pasear

Esta noche salgo a pasear,
esta noche voy a caminar;
muchos, muchos pasearemos;
muchos, muchos caminaremos.

II

Con tinyas y cornetas,
con nuestra chicha y aguardiente,
bebiendo y tomando
para tranquilizar el corazón dolido,
para alegrar mi apenado corazón.

III

Con aguardiente y chicha
le recordaré a mi corazón
lo que paseé el año anterior,
lo que caminé el año pasado.



Maskaykullaway

Maskaykullaway, tarikullaway
umpa rosaspa chawpichallampi,
umpa clavelpa chawpichallampi.

II

Manaña chaypi tariswaspaqa,
waqachiptiycha ripun niwanki,
llakichiptiycha pasan niwanki.

III

Ñoqam ichaqa tarimusqayki
cigarrochaypa qosnichallanwan,
fosforochaypa akchichallanwan.



Búscame

Búscame y encuéntrame
en el centro de una rosa,
en el centro de un clavel.

II

Si allí no me hallaras,
porque la hice llorar se ha ido, dirás;
porque la hice sufrir se habrá ido, dirás.

III

Yo sí te encontraré
hasta en el humo de mi cigarrillo,
hasta en la lumbre de mi fósforo.





Mamallaysi waqachkan

Mamallaysi waqachkan
wasillaypi kachkaspa;
ñoqaraqcha waqachkayman
runapa llaqtan llaqtayuqlla.

II

Ama mamay waqankichu;
wawallaymi ripun nispa
manan karutachu rini,
iskay orqopi qepallantam.


III

Chiwanwaychay waranwaychay,
waranqatam pesakuni
runapa churin wayllusqayta,
runapa wawan kuyasqayta.



Mi madre está llorando

Dicen que mi madre está llorando
estando en su propia casa;
yo debiera llorar
por estar en casa ajena.

II

Madre, no llores tanto;
mi hija se ha ido, diciendo
no estoy muy lejos,
solo detrás de dos cerros.

III

Arbolito de las quebradas,
cien veces me está pesando
el amar al hijo de un extraño
y querer a una desconocida.




Muyuchkayki

Chayraqmi, chayraqmi hamullachkayki;
chayraqmi, chayraqmi hamullachkayki
chachallay avionchallaywan,
pillpintuchallay avionchaywan.

II

Chayraqmi, chayraqmi muyumuchkayki;
chairaqmi, chayraqmi muyumuchkayki
qara tinyachaywan,
mamaqchamanta cornetallaywan.



Te rodeo

Ahorita, ahorita llego hasta ti;
ahorita, ahorita llego hasta ti
con mi fantástico avioncito,
con mi avioncito de mariposa.

II

Ahorita, ahorita voy girando;
Ahorita, ahorita llego hasta ti
con mi tamborcito de cuero,
con mi cornetita de carrizo.





Intip llantun

Hayka runa tinkusqaymi,
maytaq mamaykiqa niwan.
mana wañun ninayrayko
orqotam rirqa, nini;
waytamanmi rirqam, nini,

II

Intip llantun kallaspayqa,
killap llantin kallaspayqa,
kuchun, kuchun kanchirispa
risqanllanta qatirquyman,
wañusqanmam chayarquyman.

III

Parataña waqaspaypas,
lastataña llakispaypas,
mamaytaqa tariymanchu,
taytaytaqa tariymanchu.

Sombra del sol

Con las personas que me encuentro,
¿dónde está tu madre?, me dicen,
y por no decirles que ha muerto,
se ha ido a cerro, les digo,
ha ido por flores, respondo.

II

Siendo yo sombra de sol,
Siendo yo sombra de luna,
alumbrando en cada rincón
seguiría por donde se ha ido,
hasta llegar a donde ha muerto.

III

Aunque llore como el aguacero,
aunque me apene como la nieve,
no hallaré a mi madre,
no hallaré a mi padre.




domingo, 15 de enero de 2017



INCONGRUENCIAS INTELECTUALES 
SOBRE FERIAS Y FESTIVALES LITERARIOS





No hace mucho, un reconocido y admirado profesor de literatura grecolatina clásica confesó que odiaba ese tipo de encuentros porque el ego de los participantes le resultaban despreciable, de ahí que hizo lo posible para boicotear un gran festival, el cual estaba a punto de concretarse en su universidad, y lo logró. Entonces, pienso en lo que una vez le preguntaron a Pitágoras: "¿Qué eres?" "Un filósofo, solamente", respondió. Y, en el marco de unos JJOO de la época, añadió que la vida se parecía a un festival olímpico. Porque, así como a este acuden los unos a competir en los juegos, otros por motivos de negocios y los más dignos como espectadores, así en la vida unos son de naturaleza servil, otros son cazadores de fama y fortuna y los otros filósofos que van en pos de la verdad. Y así es. (RSB)

sábado, 14 de enero de 2017

TRES POEMAS INÉDITOS 
DE GÖSTA ÅGREN
(Finlandia, 1936)






Todo, menos


Podemos olvidar todo, menos
la masa muda del dolor,
barro crudo que debe
ser preparado hasta que sirva
para cocinarlo a los recuerdos. Entonces
el vasto, oscuro reino
terminará encogiéndose,
aquí y ahora, cuartos de hotel
para una breve vida.


All, utom

Allt kan glömmas, utom
smärtans ordlösa massa,
en rå lera, som måste
knådas tills den är redo
att brännas till minnen. Då
krymper äntligen det mörka,
gränslösa riket till
här och nu, hotellrum
för ett kort liv.



Cantor

Para el cantor la canción era
otra voz. Calló
la de él y así lo hizo
libre. El vaso en la mesa,
una flor de aire, lleno
hasta el borde con fluido
hielo, y él cantó sobre
días, grandes como años,
y noches, blandas
de eternidad. Las palabras
gritaron a las paredes
circundantes y rostros
se llenaron de luz y ojos
con flores
invisibles.


Sångaren

För sångeren var sången
en annan röst. Den tystade
hans egen, så att han blev
fri. Glaset på bordet,
en blomma av luft, fylldes
till brädden med rinnande
is, och han sjöng om
dagar, stora som år,
och nätter, mjuka
av evighet. Orden
ropade mot omgivningens
väggar och ansikten
tills fönster fylldes
av ljus, och ögon
av oseende
blommor.


Dialéctica de la vida

No encierres tu ira:
el único grito de la voz
indiferente y muda
es acción,
crimen.

No sofoques el silencio:
¡es el contenido,
que las palabras solo
enmarcan, su
llamado!


Livets dialektik

Lås inte in vreden:
det likgiltiga,
tonlösa talets enda
skrik är handling,
mord.

Kväv inte tystnaden:
den är det innehåll,
som orden endast
ramar in, deras
anrop!




(Poemas de En arkadisk sång (Helsinki: Söderströms, 2003). Traducción del sueco de Renato Sandoval Bacigalupo)

jueves, 12 de enero de 2017

Himen, himeneo, himno y matrimonio



A propósito del derecho de matrimonio LGTB, resaltado ahora por lo del estupendo Óscar Ugarteche, mientras leo con deleite las " Vidas y opiniones de los filósofos" de Diógenes Laercio (180-240 d. C.), me viene a la mente que la palabra "himen" es de origen grecolatino y que significa "membrana; y si se ve que la palabra griega "himatión" (manto) es un derivado lo anterior, de lo que fácilmente se puede deducir. De otro lado, Himeneo es el dios ático del las bodas, que sus entusiastas seguidores lo saludaban, exclamando "¡Hymnos, hymnos!"), de ahí lo entendido hoy por "himno", con las diversas acepciones del caso. En esa misma línea, himeneo es un tipo de poesía que se recitaba mientras la novia se trasladaba a casa del futuro esposo. Ya en su casa, se cantaba "epitalamios" ("sobre la cama"), donde ya no quedaría señales de "membranas". Un ejemplo de este género poético se lo atribuye a Safo:


" Alta debe ser la cámara —
¡Himeneo!
¡Hacedla alta, constructores!
Un novio viene —
¡Himeneo!
¡Como el propio dios de la guerra, el más alto de los altos!"

También aparece este tema en Catulo, Virgilio, Oviedo, sin dejar a un lado al eterno enamorado Shakespeare. Aquí, el maravilloso cuadro del Nicolás Poussin: "Himeneo disfrazado de mujer durante una ofrenda a Príapo" (1634). Ya vuelvo por Príapo... (dícese también "falo")
En suma, de membranas a desmembramientos (físicos, políticos, sociales, culturales), aquí una larga e ilustrativa historia, que no acabará. (RSB)

lunes, 9 de enero de 2017

Más de atomistas y acarólogos





Dichosa y estupenda la llegada por partida doble del filósofo romano Lucrecio (99-55 a. C.) y su deslumbrante "De la naturaleza de las cosas" (Rérum natura), relectura y relanzamiento del heleno Epicuro (341-290 a. C.), seguidor a su vez de los atomistas Leucipo y Demócrito. Una edición traducida por Abate Marchena (Madrid: Cátedra, 2010); y la otra -una joyita-, traducida por el magnífico poeta mexicano Rubén Bonifaz Nuño (Veracruz, 1923-2013), en edición bilingüe latín-español (México: UNAM, 1984). ¡Buenos augurios! (RSB)



domingo, 8 de enero de 2017

De átomos y ácaros




Si bien lo que entendemos por realidad infinitesimal, como en contraste del espacio estelar, galáctico, inconmensurable, puede verse también como las dos caras de una sola moneda, o bien una solución de continuidad de lo que, de acuerdo a nuestra percepción, consideremos como lo más pequeño y lo más grande. Para referirse solo a lo primero, ya desde los presocráticos (Leucipo, Demócrito, Epicuro), por simple razonamiento, estaban seguros de que la materia tenía como elemento mínimo al átomo ("a" = sin; "tomé" = corte; es decir, sin corte, indivisible). Esto fue recién comprobado por la experimentación en los siglos XIX (positivismo) y XX (Dalton, Thomson, Rutherford, Bohr, Schrödinger, Dirac, Planck, etc.), si bien estos encontraron elementos más pequeños e indivisibles que el átomo mencionado. Todas estas acaso ostentosas y peregrinas líneas, para decir que me sorprende que ese arácnido depredador e invisible a nuestra vista simple llamado ácaro, tiene prácticamente las mismas raíces griegas de átomo ("a" = sin; "karé" = corte, porción). Pero, además, me gusta por la admiración que Blas Pascal (1623-1662) tenía por el micromundo que albergaba dicho parásito: "Qué es un hombre en el infinito? Pero, para presentarle otro prodigio, también sorprendente, que busque, dentro de lo que él conoce, las cosas más delicadas. Que un ácaro le ofrezca en la pequeñez de su cuerpo partes incomparablemente más pequeñas: patas con articulaciones, venas en esas patas, sangre en esas venas, humores en esa sangre,, gotas en esos humores, vapores en esas gotas; que, dividiendo todavía estas últimas cosas, agote sus fuerzas en esas concepciones, y que el último objeto al que pueda llegar sea ahora el de nuestro discurso. Él pensará quizás que esta es la extrema pequeñez de la naturaleza." ("Pensées", fragmento 199) ¡Ácaro, gracias por recordarnos nuestra pequeñez mediante tu enorme escozor que nos produces!

(RSB)



lunes, 21 de noviembre de 2016

Renato Sandoval: 

Prooémium mortis

entre el cielo y la tierra




                                    Dios es aquello de lo que nada mejor se puede pensar…”
                                    
“Yo también soy un submarino de la luz…”
                                                                        
R.S.B.
                                             
  Por WINSTON ORRILLO

         
Hace mucho, muchísimo tiempo que no demoraba tanto, que no vacilaba tanto, ante un libro de poemas, al que me había propuesto, de todos modos, reseñar. No obstante que, por exquisita gentileza de su autor, fui uno de los privilegiados en recibir, vía correo electrónico, y cuando aún estaba en prensa, el volumen que, finalmente, ha impreso “Ediciones-Copé, de Petro Perú”, en su Colección de Obras ganadoras de la XVII Bienal de Poesía, “Premio Copé, de Bronce, 2015.

         Independientemente de mi opinión -discrepante, por cierto- de un fallo (por otro lado, todos los fallos son cuestionables-), en este caso, la altísima y singular calidad del texto -absolutamente insólito en el poetizar, no solo nacional sino en nuestra lengua- merecían otra ubicación o, por qué no, el Primer Premio.

         Prooémium Mortis es, sin ninguna duda, una rara avis en la poética ad usum, y su autor -lirida, traductor, editor- nos ha entregado una presea que, difícilmente, tiene parangón.

         RSB (Lima, 1957), antes, en poesía, había publicado Singladuras, Pértigas, Luces de talud, Nostos, El revés y la fuga, Suzuki Blues –los tres últimos recogidos en Trípode (2010), textos, todos, donde la originalidad lo tipifica como alguien fuera de serie -de generaciones, degeneraciones- y estilos de nuestro panorama lírico.

         Amén de lo anterior, en 1988, él obtuvo el Primer Premio en el reconocido concurso “El cuento de las mil palabras”, del Semanario Caretas. Asimismo, dirige la editorial “Nido de cuervos” (donde ha publicado traducciones que son verdaderas preseas) amén de las revistas Evohé y Fórnix. Aunque, quizá algunos solo lo conozcan porque es director del prestigioso Festival Internacional de Poesía de Lima (FIPLIMA), que acaba de cumplirse con todo éxito.

         El presente volumen, de lectura ciertamente trabajosa, es una inmersión en temas de Dios, el tiempo, la vida y la muerte, donde destacan, especialmente, las deliberadas definiciones o indefiniciones de la divinidad, cuya exégesis se intenta, inútilmente -a priori- con un tono lírico absolutamente inusual en la poesía peruana y en la creación de los tiempos que corren.

         No hallo -posición de Juan Carlos Mestre- parentesco con Moro ni con el autor de Masa: Sandoval busca su propio sendero, el mismo que, por ejemplo, se halla en su empecinada prosecución del Dios que ilumina este poemario y, a la vez, le da oscuridad:

“Pero ya lo sé, lento es el sentido de la carne, mientras que tú rezumas solo potencia, voluntad y siempre y nada más que sabiduría. Tu reino en efecto no es de este mundo. ¿Qué podría atraerte de este páramo donde no crecen el mito ni una historia que alguna vez merezca ser contada? Así de lento, pues, el sentido de la carne, y esto es así porque justo ese es su sentido. Puede ser que baste para el objeto que haya sido hecho, pero no para no retener el viento que corre de un lado a otro sin saber por qué corre ni por dónde. Porque en tu palabra, es decir, en tu silencio, que ya nadie escucha, el sentido es -Agostino dixit- `desde aquí, hasta aquí´”.

Sandoval, empecinado, busca, persigue, y no deja de llevarnos de la mano, ¿adónde? Solo lo sabremos si proseguimos en la inmersión en este fondo sin fondo, en esta su melopea, absolutamente original en la poética ad usum, y no solo en nuestro panorama literario, ni siquiera en el de nuestra lengua:

Dios es pensamiento tan solo de sí mismo. y no recibe predicado alguno:
“Entonces, siendo tan inasible e impredicable, ¿cómo podrá alguna vez vislumbrarte y mucho menos asirte con la fe demente? Desatino total el mío ese de echarme a andar tras el rastro de quien no tiene rostro, pies, sacro, vómer, mal aliento, pero tampoco paso, incienso, sombra o algún amago de destino. Mi orfandad se parece a la tuya, esa de la que nada mayor pueda pensarse y que por ser así es de máxima realidad y potencia pura, el deliquio de cualquier límite, la rosa de los vientos encallada en el vacío, luz muerta y exabrupta en los archivos de una historia que se resiste a ser referida. //Y pese a ello allí estaba él, con el odio en ristre, la rabia desenvainada al otro lado del periódico, la habitación siempre en penumbra por más que el sol pugnara por entrar en ella en un verano que nunca tuvo un nombre…”

Soy quien no solo lee, sino paladea lo que merece ser paladeado; soy un perseguidor de la riqueza del verbo -recordemos que el maestro Mallarmé dijo que la poesía se hace “con palabras”-, ergo, la riqueza verbal de un creador es, para este comentarista, una prueba inobjetable de su calidad, de su carácter paradigmático (y, de paso, anotamos que nuestra poesía no es precisamente pródiga en lo anterior…)

Pero este volumen es una fiesta interminable de la palabra, un muestrario del joyel que nuestro autor maneja, en todos y cada uno de sus libros.

No cae en la hipérbole Ricardo González Vigil cuando, sin empacho alguno, escribe: “Me atrevo a afirmar que (PM) es uno de los mejores poemarios publicados en esta década, no solo en el Perú, sino en el ámbito entero de la lengua española” (Caretas, octubre 27, 2016).

Toda una interpelación a Dios, amén de un rigoroso examen de conciencia que resulta insólito en la poesía de los días que corren, y que, por decir algo, nos conducirían a los meandros de los textos de los místicos, pero todo planteado con un lenguaje sui generis -con presencia de no pocos coloquialismos- que, en insólita melànge, comparte renglones, párrafos con arrebatos conducentes a desconcertar al lector, que no resulta otro que un sorprendido que se asoma al cráter alucinado de un volcán donde confluyen voces y discursos de grandes poetas de todos los tiempos, amén de inmersiones en vericuetos que sólo el autor sabe adónde conducen (si es que conducen a algún destino final: que sería el de aprehender el rastro de un esquivo dios, leitmotiv, en fin, de este poemario, no para leer sino para, permanentemente, ir decodificando).

Porque, lo afirmamos, en cada lectura usted habrá de encontrar otro vericueto, totalmente distinto al que, anteriormente, creía haber, por fin, develado.